01– Roberta Franke

01– Roberta Franke

En Casa Pampa nos inspiran las mujeres que crean con las manos, con sensibilidad y con una mirada propia. Mujeres que trabajan con materiales nobles, que valoran los procesos lentos y que encuentran belleza en lo cotidiano.

Visitamos a Roberta Franke en su taller de cerámica para conversar sobre oficio, materia, paciencia y piezas hechas con tiempo. Entre arcilla, herramientas, vasijas en proceso y prendas que acompañan, encontramos una mirada muy cercana a Casa Pampa: crear desde la calma, con historia, con respeto por los materiales y con la intención de acompañar la vida cotidiana.

1/ ⁠¿QUÉ TE GUSTA DEL OFICIO CON LAS MANOS? 

En un mundo cada vez más rápido y conectado con lo externo pero desconectado de uno mismo, trabajar con las manos te trae al momento presente y te permite conectar con uno mismo. Te detiene. Te sitúa. Es como un cable a tierra. Se vuelve a sentir esa vida lenta y conectada con uno mismo que alcanzamos a vivir los que no tuvimos celular hasta grandes. Ya no lo siento como un trabajo o algo terapéutico , sino que como una necesidad biológica. El poder conectar con el presente y con uno mismo creo que es de las necesidades básicas que a todos nos está haciendo falta hoy en día.  

 

2/ ¿QUÉ SIGNIFICA PARA TI TRABAJAR CON MATERIALES NOBLES? 

En mi caso no hubo una búsqueda activa de qué material usar o de qué hacer con mis manos, más bien la cerámica llegó a mí y sin pensarlo mucho, me hizo mucho sentido. Me sentí muy cómoda tocando el barro, modelando tierra para darle forma. Quizá mucho tiene que ver los largos veraneos en el sur, rodeada de paisajes verdes, troncos caídos y tierra mojada. Sin pensarlo mucho, la tierra y los materiales nobles, han sido parte de mi vida. Los colores naturales y las texturas me devuelven a esa infancia, donde la belleza esta en la naturaleza, en sus colores y en el paso del tiempo. Por lo tanto trabajar con materiales nobles quizás era inevitable.

 

3/ ¿QUÉ HACE QUE UNA PIEZA TENGA ALMA? 

Creo que cualquier pieza creada con las manos o pensada por alguien , contiene el alma del que la crea. En tu caso, Casa Pampa tiene tu alma, ya que nacen de tu historia. En mi caso, al crear una vasija, voy dándole forma a través de mis manos y mis ojos y mi alma es la que la completa cuando dice, esta lista, es armónica y bella a mis ojos.

 

 


4/ ¿QUÉ VALORAS DE UNA PRENDA DE ROPA? 

Valoro mucho que tenga algo que la haga destacar, algún detalle, un color bien logrado, una forma novedosa. Hoy en dia ademas valoro mucho la comodidad y durabilidad. Cada vez me fijo mas en el material y las costuras, que sea agradable al tacto y que tenga un buen calce. Si algo me gusta mucho, pero no se acomoda a mi cuerpo, no es para mi.  

 

5/ ¿QUÉ TE INSPIRA AL CREAR? 

El material mismo ya es inspiración para mí… me dejo llevar mucho por el, por su flexibilidad, por como va adoptando su forma a medida que se va secando y como va soportando el peso a medida que voy creciendo una pieza. Me fascina como se ve una curva bien lograda en un material que en su estado final es tan firme. Pero últimamente he estado bien observadora de la arquitectura, de las formas imposibles que se logran… por ese camino han ido mis ultimas exploraciones. Espero poder seguir ahondando por esa línea ya que es bien interesante como a través de la arquitectura se logra crear verdaderas obras de arte. 

 

 

6/ ¿QUÉ TE ENSEÑA EL TRABAJAR CON UN MATERIAL NATURAL QUE NO SIEMPRE SE PUEDE CONTROLAR? 

Muchísimo! Es como la mejor escuela de vida. Te enseña a soltar, a entender que no todo se puede controlar, a aterrizar las expectativas y lidiar con la frustración. A valorar la sorpresa y los errores, que a veces se transforman en los mejores maestros. Una vez estaba haciendo una vasija XL a pedido, la tenía casi lista y aparece una grieta grande al fondo… supe inmediatamente que no tenía arreglo, y que tenía que volver a empezar. El trabajo de semanas tenía que desarmarlo, pero antes de eso, llamé a mis niños para mostrarles lo que había pasado. No podían creerlo, porque me habían visto trabajar mucho, y ya conocen el esfuerzo que hay detrás de cada vasija. Entre los 4 la desarmamos, ellos impactados de mi calma y de darse cuenta que siempre se puede volver a empezar.